Les comparto esto que escribió mi mama, la hijo de los titiriteros.... 

Ser hija de titiriteros es sinónimo de tener una vida de fantasía  crecer en un mundo de ilusión, vivir todos los días en medio de un cuento, donde mis amigos eran Hansel y Gretel, el Sapito Malcriado, la bailarina y el mago Fumanchu. Pero mas que eso, es crecer con el ejemplo de dos maravillosos padres trabajadores, sencillos, con un corazón del tamaño del mundo, al que lo único que necesita era ver sonreír a los niños, llevar alegría a una fiesta o una pediatría.

Siempre fueron ejemplo para mi de lucha, de union, de amor y hoy me siento un poco mas orgullosa de ellos, de lo que siempre lo he estado, adjunto encontrarán las fotos de dos de los titeres de ellos, que estan expuestos en el salon Latinoamricano, tercera sala del Museo Argentino del titere, son el conejito y una bailarina peluda de pelo negro y traje de lineas ( abajo de la jirafa).


Definitivamente doy gracias a Dios por haberme puesto en la vida de ellos. 


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